Las controversias en torno a la sostenibilidad centran la XIV Jornada Ambiental

04 Mayo 2026

La Universidad de Barcelona ha vuelto a ser el escenario de la Jornada Ambiental que organiza junto con Familia Torres. Este año, la decimocuarta edición de esta mañana de conferencias y debates se ha fijado en las políticas ambientales y la controversia que generan. Una temática que se suma a las que, durante los últimos años, han ido desgranando aspectos clave y que determinarán el futuro de todos.

Durante la bienvenida, el rector de la UB, Joan Guàrdia, ha destacado que hay que pasar de la «diagnosis» y las «pruebas piloto» a la acción para alcanzar la transición energética. Tomás Molina, que además de ejercer de conductor de la jornada es quien ha dirigido el comité asesor de expertos que lo ha organizado, ha destacado cómo las Jornadas unen los puntos de vista de la ciencia y de la sociedad, que a menudo tienen puntos de fricción, y que puede ayudar a identificarlos.

El presidente de Familia Torres, Miguel A. Torres, se ha reconocido «más bien pesimista». Aunque ha habido avances en energías renovables y electrificación del transporte, ha recordado que las empresas petrolíferas continúan recibiendo subvenciones de los estados a pesar de la situación en la que nos encontramos y que, además, impulsan un «negacionismo climático» que impide avanzar más y más rápidamente.

Políticas ambientales y fuentes de conflicto

El encargado de abrir las ponencias ha sido Marc Vilahur, ambientólogo y director general de Políticas Ambientales y Patrimonio Natural de la Generalitat de Catalunya, con una charla orientada a la aplicación política de las ideas sobre el medio ambiente y la sostenibilidad. Las políticas ambientales, ha dicho, generan polémica porque implican «cambios reales». Esto, ha añadido, supone revolucionar muchos hábitos de manera transversal, una complicación que hay que tener muy en cuenta. No obstante, ha concluido, es imprescindible para la supervivencia de nuestras sociedades tal y como las conocemos, y hay que explicarlo y ponerlo en el centro de la toma de decisiones, adoptando escalas, indicadores y mecanismos que permitan avanzar.

Estas políticas ambientales, claro está, generan conflictos y debates, y de ello ha hablado Amaranta Herrero, licenciada en Sociología, doctora en Ciencias Ambientales y profesora de la UB. De entrada, ha recordado, los conflictos sociales son motor de cambio, y los ambientales no son un caso particular. Toman formas muy diferentes -urbanismo, residuos, actividad extractiva...- pero siempre son «un choque entre el industrialismo y el ambientalismo». Una oposición económica pero sobre todo de concepción del mundo, que lleva a situaciones como las protestas ecologistas contra los parques solares. Una lucha donde los mismos valores toman formas contradictorias en una etapa de transición. Lo que hay que entender, ha afirmado, es que no se pueden hacer cambios localizados y que las sociedades continúen exactamente igual, sino que éstas también deben variar para adaptarse al futuro, en una transformación profunda y transversal.

Ricard Ramon, jefe de la unidad de Estrategia y Política Agrícola Común (PAC) en la dirección general de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea, ha intervenido a través de un vídeo para hablar de la competencia por los usos de la tierra. Durante los últimos años se han perdido nueve millones de hectáreas de cultivo, aunque la producción ha aumentado gracias a las mejoras tecnológicas. La urbanización es la primera causa de pérdida de suelo agrícola, con el abandono y la reforestación como la segunda. Además, claro está, están los usos energéticos. La seguridad alimentaria es una prioridad central, y hay que proteger la producción actuando «con claridad». Aquí es, donde ha dicho Ramón, entra la nueva PAC, que debe permitir «acompañar al sector agrario» ante los nuevos retos, haciéndolo competitivo y adaptándolo al cambio climático.

Un debate con puntos de vista diversos

Vistos estos puntos de conflicto, se ha abierto una mesa redonda para debatirlos. Además de Marc Vilahur, han participado Carles Vicente, responsable de Medio Ambiente de Unió de Pagesos y José Donoso, CEO de Unión Nacional Española Fotovoltaica (UNEF). A pesar del compromiso en los campos del medio ambiente y la sostenibilidad, el debate ha mostrado las diversas formas de entender estos conceptos y, también, los intereses de cada sector. Donoso ha señalado que, para alcanzar los objetivos de energías renovables, sólo habría que destinar aproximadamente un 0,4% del suelo agrícola en España a instalaciones solares, mientras que Vicente ha puesto de manifiesto las grandes dificultades normativas con las que lidian las comunidades energéticas, especialmente desde la perspectiva del sector agrario. Todos han coincidido, sin embargo, en señalar la necesidad de coherencia entre las ideas y los actos, especialmente a nivel político, donde tanto el sector agrario como el fotovoltaico han señalado incongruencias muy importantes, sin embargo, se ha defendido apelando a combatir el «reduccionismo cartesiano» y a «abrazar la complejidad» para incorporar ambas cosas y encontrar la manera de beneficiarse mutuamente.

Una visión positiva

El tramo final de la Jornada Ambiental lo ha abierto la doctora Cristina Monge, analista y profesora de ciencia política y sociología, especializada en la calidad de la democracia y la gobernanza para la transición ecológica y ganadora del Premio Paidós 2026. Siguiendo con el debate, Monge ha sentenciado que la ciencia dice que el cambio es necesario y que debe ser inminente. El debate, claro está, es como hacerlo, y hay diferencias por su complejidad y profundidad, por cómo afecta a las relaciones de poder y por las divergencias ideológicas entre los diversos actores y sus propuestas para la transición energética. Además, la crisis climática es «una amenaza de primer orden» para la democracia. Todo ello, sin embargo, ha concluido, crea una gran oportunidad para encontrar soluciones que mejoren la justicia social, que pongan a las personas en el centro, que tengan visión global y que, así, ayuden a paliar desigualdades.

Finalmente, Tomás Molina y Miguel A. Torres, acompañados de Teresa Sauras-Yera, vicerrectora de Sostenibilidad y Acción Climática de la UB, han despedido estas intensas horas de conferencias y debates que, un año más, han permitido oír voces informadas y diversas exponiendo sus ideas sobre un asunto cada día más urgente y que nos afecta a todos.