LA PALABRA ENTRE VIDES

Mas de la Rosa

En apenas un par de hectáreas de octogenarias vides, Mas de la Rosa (DOQ Priorat) esconde pasiones y dramas del ayer, que visten, en parte, al vino de hoy. Y es que, en ocasiones, la elección de un nombre nos viene dada de antemano, cuando atendemos al poder de la palabra y la historia escrita.


 

Así, en el libro ‘Crónica de Porrera 1865’ de Josep Simó i Serres, se describe a Mas de la Rosa como “una buena masía situada a tres cuartos de hora de lo que ahora es población (Porrera)”. En el mismo documento, el autor hace referencia al origen del nombre de la finca: 

 

Mas de la Rosa, ya rehabilitada, en su finca homónima propiedad de Familia Torres.



 

Rosa era la esposa de un antiguo terrateniente que, a mediados del s. XVIII enloqueció, “prendió fuego a la casa y la redujo a cenizas”; perpetuando de este modo, ad eternum y sin saberlo, el nombre de su amada, quedando relegado al olvido el propio. 



 

Desconocemos los motivos de tal acto, pero conocemos las consecuencias. Una poética entre vides que alumbra una historia que merece ser contada, en brazos de un vino que merecer ser degustado. Un viaje que parte de la pasión y culmina en bodega, tiñendo de intangibles emocionales y plena humanidad al alma del vino. Deviniendo singular. 

 

La finca de Mas de la Rosa (DOQ Priorat), propiedad de Familia Torres



 

Y es que la relación entre vino y letras es tan antigua como la palabra escrita. Se necesitan. La letra bebe del vino para trascender; el vino necesita del diálogo para ser comprendido y archivado en nuestro ser. Un binomio que se retro alimenta y que descansa a hombros de un ente creador cuya encarnación en musa se oculta en el fondo de nuestras copas. 


 

Si entendemos a la poesía como el espejo del alma, como la mirada sabia, debemos señalar que el vino ha sido fuente de inspiración y objeto poético desde hace siglos hasta nuestros días; bien como fuente de inspiración, bien como objeto literario. La otra dimensión que orbita sobre nuestros pasos mientras dibujamos nuestras vidas en paralelo, ignorándonos. Y entonces, ella. Llamémosle inspiración… o Rosa. 

 

Izqda. a dcha., Manolo del Águila (viticultor de la finca), Miguel Torres Maczassek (5ª generación) y Jordi Foraster (Enólogo del vino)



 

Mas de la Rosa viste su historia con el alma estoica, propia del Priorat. Esconde su feminidad en la profundidad y seducción de los tesoros del bosque mediterráneo. 



 

Clásica o contemporánea; ignota o celebérrima; la poesía; la palabra, bebe del vino para saciar el alma. Sensibilidad, pensamiento y cultura fermentada para hacer de nuestras vidas un lugar donde permanecer y celebrarlo, Mas de la Rosa mediante.  

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