Tradición e innovación: ocho vinos para entender la evolución de Familia Torres
Por: Laura Conde, periodista
La tradición no solo no está reñida con la evolución. Al contrario, es precisamente el conocimiento profundo de cada territorio, de las variedades y de la historia lo que permite innovar con sentido y proyectar el legado hacia el futuro. Esta idea fue el hilo conductor de una cata-conferencia dirigida por Mireia Torres, directora de Innovación y Sostenibilidad de Familia Torres, y el sumiller Sergi Castro, en el marco de la Barcelona Wine Week 2026.
Mireia Torres y Sergi Castro durante la cata en la BWW
Bajo el título La evolución del legado desde el respeto y la innovación, se cataron ocho de los vinos más emblemáticos de la casa de ocho territorios diferentes. Ocho maneras de entender que la innovación no rompe con el pasado: lo interpreta, lo actualiza y lo adapta a los tiempos. "Todos estos vinos son una demostración del éxito del relevo generacional, de esos grandes momentos en que la generación anterior debe rendirse a la evidencia de que la anterior la ha superado", resumió Castro.
Vinos que se cataron durante la cata
Blanco Granito 2023 – Rías Baixas
El recorrido comenzó lejos del Penedès, concretamente en el valle de Salnés, en las Rías Baixas. Blanco Granito nace en un pazo del siglo XIV rodeado de seis hectáreas de viñedo, y simboliza el compromiso de Familia Torres con territorios singulares fuera de Cataluña. Se trata del primer albariño fermentado en depósitos ovoides de granito, cosa que refuerza su identidad y capacidad de guarda. Fresco, amable y directo, es un vino profundamente marcado por la climatología de las Rías Baixas. “La pluviometría emociona si se compara con la del Penedès”, bromeó Mireia Torres.
Milmanda 2022 – Conca de Barberà
Para Sergi Castro, Milmanda es “uno de los grandes chardonnays de nuestro país, uno de los vinos de larga crianza más prestigiosos”. Ubicado en un entorno espectacular, coronado por una torre medieval, esta finca hermosísima de la Conca de Barberà supone el paso de la compra de uva a la apuesta decidida por viñedo propio en los años 70, buscando un control total de la calidad. Es un blanco elegante y afinado, donde la madera está presente pero siempre integrada. Además, el trabajo con levaduras seleccionadas contribuye a reforzar su untuosidad y capacidad de guarda.
Escaleras de Empedrado 2018 – Chile
La cata también viajó al hemisferio sur, a una zona fría a pocos kilómetros del Pacífico. Escaleras de Empedrado procede del viñedo Manso de Velasco, el más viejo y productivo de Cabernet Sauvignon en Chile. La idea inicial era reproducir un perfil similar al Priorat, pero las diferencias de clima y suelos llevaron a apostar por la pinot noir. El resultado es un vino delicado, sedoso y elegante, de gran finura aromática, que hizo de Familia Torres la primera bodega extranjera en establecerse en Chile en 1979.
Mas de la Rosa 2021 – Priorat
De vuelta al Mediterráneo, Mas de la Rosa representa la esencia del Priorat más auténtico, un proyecto impulsado por la quinta generación de la familia. Garnacha y cariñena de viñas muy viejas —todas de más de 80 años— cultivadas en pendientes pronunciadas, con una intervención mínima en bodega para respetar al máximo lo que cada cepa puede expresar. Es un vino icónico, profundo y largo, que habla con claridad del paisaje abrupto del que procede, un gran anfiteatro natural de pendientes pronunciadas y suelos poco profundos.
Mas de la Rosa
Pago del Cielo 2020 – Ribera del Duero
En Ribera del Duero, Familia Torres quiso replicar la filosofía aplicada en el Priorat: identificar viñedos viejos con gran potencial y trabajar desde ellos como ejes del proyecto. Según Sergi Castro, Pago del Cielo es “un vino que ha marcado tendencia en la Ribera del Duero, buscando más la expresión de la variedad y no tanto el peso de la crianza”. El resultado es un tempranillo elegante, fresco y concentrado, con un perfil más afinado de lo habitual en la zona fiel al estilo de Familia Torres.
Pago del Cielo, sirviéndose a los asistentes de la cata
Jean Leon Vinya Le Havre 2021 – Penedès
Elaborado con cabernet sauvignon y cabernet franc, Vinya Le Havre demuestra que el legado de Ceferino Carrión (un santanderino conocido como Jean Leon que se enamoró del Penedès) continúa más presente que nunca. En manos de Familia Torres, la presencia de cabernet franc ha ido aumentando progresivamente —hasta un 37%— por su capacidad de aportar frescura, notas balsámicas y resiliencia frente al cambio climático. Aunque se aleja del ensamblaje bordelés clásico, mantiene un aire refinado y demuestra que el Penedès puede ser también tierra de grandes tintos.
Mas La Plana 2019 – Penedès
Pocos vinos simbolizan tanto el espíritu inconformista de la bodega como Mas La Plana. “El mejor cabernet sauvignon mediterráneo que existe”, afirmaba Sergi Castro durante la cata. Mireia Torres, por su parte, recordó la histórica victoria de este vino en una cata a ciegas en París en 1979, un hito que marcó un antes y un después. La añada 2019, especialmente favorable para tintos, refuerza su carácter estructurado y elegante. “Sin rebeldía no hay relevo generacional”, apuntó Castro, en alusión a lo que supuso apostar en su día por el cabernet sauvignon en el Penedès.
Grans Muralles 2020 – Conca de Barberà
La sesión cerró con Grans Muralles, uno de los grandes vinos mediterráneos de la casa y emblema del proyecto de recuperación de variedades ancestrales, iniciado por Miquel Torres en 1980. En su coupage conviven cariñena, garnacha, monastrell, querol y la ancestral garró, recuperada tras años de investigación. Es un vino complejo y con identidad propia, que refleja el compromiso de Familia Torres con el medio ambiente. No en vano, Miguel A. Torres ha sido reconocido por la revista Time como una de las cien figuras más influyentes en la lucha contra el cambio climático.