Familia Torres alcanza una reducción del 47% de sus emisiones de CO2 por botella producida en toda la cadena de valor, desde la viña hasta el consumidor, de acuerdo con su último balance auditado. Este resultado que ahora se presenta corresponde al cierre del ejercicio 2025 y se elabora a partir de los datos de Miguel Torres S.A., tomando como referencia 2008, año en que la bodega midió por primera vez su huella de carbono. Este hito se enmarca en su programa ambiental Torres & Earth, que desde hace casi dos décadas impulsa inversiones y proyectos para descarbonizar progresivamente sus viñedos y bodegas, así como el conjunto de su cadena de valor, promover la adaptación de la viña al nuevo escenario climático y divulgar la emergencia climática y la necesidad de acelerar las actuaciones.
En el viñedo, el resultado de 2025 se explica en gran medida por la recuperación de la producción tras los episodios de sequía, tanto en las viñas en propiedad como en las de sus proveedores de uva. Al mismo tiempo, la bodega ha reducido de forma notable el uso de insumos agrícolas, en especial fertilizantes y fitosanitarios, avanzando hacia una viticultura más regenerativa y eficiente. Este enfoque, centrado en la mejora de la salud del suelo y en la aplicación más precisa y racional de los tratamientos, ha contribuido a disminuir la huella de carbono por botella de forma significativa.
En la cadena de valor, el progreso en descarbonización se ha visto impulsado por diversas iniciativas de circularidad y de logística de bajas emisiones. Destacan los programas de reutilización de botellas y barriles de vino en Países Bajos, que consolidan sistemas de recogida, lavado y rellenado para prolongar la vida útil de los envases, así como la expansión del transporte multimodal en Alemania y Países Bajos, combinando carretera y ferrocarril para reducir las emisiones asociadas a la distribución. Estas actuaciones se complementan con el mayor uso de calderas de biomasa, la disminución de la huella ligada a algunos de sus proveedores y el efecto continuado de las reforestaciones promovidas en Chile en años anteriores, configurando un conjunto coherente de medidas que explica el avance logrado en el balance auditado de 2025.
Según Mireia Torres, directora de Innovación y Sostenibilidad del grupo familiar: "El resultado de 2025 no es fruto de una sola medida, sino del trabajo constante en el viñedo, en la bodega, con nuestros proveedores y en los mercados donde operamos. Todo ello ha sido posible gracias al compromiso y la implicación de un equipo que comparte la misma visión y se siente ilusionado con los avances logrados. Seguiremos trabajando para contribuir, desde la viña y el vino, a la lucha contra el cambio climático”.
Un compromiso avalado por la certificación B Corp
La publicación del balance 2025 de reducción de emisiones de CO2 de la bodega familiar coincide con un importante hito corporativo: Familia Torres ha obtenido recientemente la certificación B Corp, que reconoce a las empresas que cumplen con altos estándares de desempeño social, ambiental, transparencia y responsabilidad.
Esta certificación refuerza el compromiso de la bodega con un modelo de negocio que crea valor para todas las partes interesadas —personas, comunidad y medio ambiente— e integra de forma estructural los criterios ESG en la toma de decisiones. Al mismo tiempo, conecta la estrategia de descarbonización con una visión más amplia de sostenibilidad y enlaza de manera directa con el propósito de Familia Torres: ‘Pasión por crear momentos de felicidad y conectar a las personas para un mundo mejor’, situando a la bodega familiar dentro de una comunidad global de compañías que trabajan para compatibilizar competitividad, impacto positivo y acción climática de largo plazo.