Familia Torres protagonizó el segundo y último encuentro INNOTAST de 2026, celebrado en el VINSEUM -Museo de las Culturas del Vino de Cataluña - e impulsado por INNOVI en colaboración con el museo. La sesión, titulada «Arqueología del vino: el proyecto de recuperación de variedades ancestrales de Familia Torres», contó con la participación de Mireia Torres, quien presentó la trayectoria de una iniciativa de investigación iniciada en los años 80 por Miguel A. Torres y que hoy continúa impulsando la quinta generación de la familia. La jornada combinó la explicación del proyecto con una cata de vinos, para mostrar tanto el trabajo que hay detrás de la recuperación de estas variedades como sus posibilidades enológicas.
El proyecto parte de la búsqueda e identificación de cepas viejas y desconocidas que habían sobrevivido a la filoxera en distintos lugares del territorio. Gracias a este proceso de investigación, Familia Torres ha conseguido localizar y recuperar más de 60 variedades que habían quedado olvidadas. Su recuperación contribuye a preservar la diversidad genética de la vid y a poner en valor una parte del patrimonio vitícola catalán. Pero el interés de estas variedades no es únicamente histórico: el equipo de Familia Torres estudia también su comportamiento agronómico y su potencial enológico para comprender cómo pueden responder en el viñedo y qué características aportan a los vinos. Este conocimiento permite explorar nuevas alternativas para afrontar los retos de la viticultura, entre ellos el aumento de las temperaturas y otros efectos del cambio climático, sin perder el vínculo con las raíces vitícolas de cada zona.
Uno de los momentos centrales de la sesión fue la cata de seis vinos elaborados con algunas de las variedades recuperadas más prometedoras: el nuevo espumoso Jean Leon Nativa Forcada, Clos Ancestral Blanco, Jean Leon Moneu, Clos Ancestral Tinto, Pirene y Gonfaus. A través de estas elaboraciones, las personas asistentes pudieron descubrir diferentes expresiones de las variedades ancestrales y acercarse a los resultados de años de búsqueda, estudio y experimentación. La cata mostró cómo la recuperación de variedades olvidadas puede ampliar las posibilidades de elaboración, aportar nuevos perfiles aromáticos y gustativos y ofrecer elementos de diferenciación a los vinos del territorio.
Con esta segunda jornada, INNOVI y VINSEUM cerraron el ciclo INNOTAST 2026, que ofrece a las empresas y entidades socias de INNOVI un espacio para dar a conocer sus proyectos, productos y soluciones innovadoras, y facilitar el intercambio de conocimiento con profesionales del sector y el público. Las dos sesiones han presentado distintas aproximaciones a la innovación varietal y han puesto de relieve cómo la colaboración y la transferencia de conocimiento pueden contribuir a preparar el futuro del sector. En el caso de Familia Torres, la investigación sobre el pasado se convierte así en una vía para preservar el patrimonio y explorar respuestas a los desafíos de la viticultura actual y futura.