MAS LA PLANA

La vid[a] en reposo

Las horas pesan; la luz se atenúa, el día muere antes. Atrás quedó el trajín de la vendimia; si bien, a modo de remanente espectral en una mente romántica, es fácil imaginar la silueta recortada del silencio, que nos devuelve los ecos del esfuerzo de mujeres y hombres que han trabajado y sentido estas mismas parcelas.

 

Cuando nadie la ve, Mas La Plana duerme. Pero su letargo resulta fundamental para su supervivencia. Como si de un piloto automático se tratara, se activan funciones y procesos fisiológicos que ponen en pausa a otros. La ingeniaría de la naturaleza, ‘el reposo del guerrero’.


 

A nuestros ojos, Mas La Plana se dibuja en el paisaje del Penedès como un jardín de jardines. Una explosión ordenada de pequeñas lomas verdes que configuran un mundo de parcelas que acuna a las vides, y cada una de ellas, expresa un instante atrapado en el tiempo. 

 

Atardecer en Mas La Plana (Pacs del Penedès), propiedad de Familia Torres

 

Tras la vendimia, que culmina el ciclo vital de la vid, las cepas necesitan de merecido descanso: la parada invernal. Gracias a este proceso las vides se protegen frente al frío y las demás inclemencias meteorológicas que acontecen en estas fechas. Las hojas han detenido su actividad y se van tornando ocres, tiñendo a las vides primero, dejándose caer al suelo después.

 

 

Porque esta mucho en juego. Las heladas tempranas de otoño pueden incidir en una inadecuada acumulación de reservas, que a la postre supondría un notable descenso de fruto en la vid en los años siguientes.

 

 

 

Pero, aunque las cepas hayan reducido sus funciones al mínimo para garantizar su vida; la mano del hombre debe seguir gestionando cada parcela, atendiendo a las necesidades propias de la estación.

 

Mas La Plana (DO Penedès) en invierno, época en la que se realizan trabajos de poda.

 

La poda de invierno determina, desde bien temprano, la productividad y equilibrio de la planta. Consiste en cortar las partes vegetativas de los sarmientos que no interesan, dejando solo las yemas de las que se quiere obtener nuevos pámpanos. Si la poda se retrasa, también lo harán las siguientes etapas.

 

 

Si se precisa, es el momento de la recogida de estacas. Los mejores sarmientos son llevados al vivero donde se realizará una selección masal (con el objetivo de conseguir optimizar la variedad con los mejores individuos).

 

 

El sembrado de una cubierta vegetal, o en su caso, el fomento de una cobertura espontánea rodea de vida nueva a las hileras de vides en letargo. Avena, leguminosas, trébol o césped nos permiten mantener en equilibrio la biodiversidad; favorecer la absorción de nutrientes del suelo.

 

 

 

Hojas y suelo, actividad y reposo, conforman el panorama cromático en ocre y marrón en que Mas La Plana duerme, pero vive y respira.

 

 

 

Nos necesitamos, nos respetamos; un acuerdo tácito entre Naturaleza y Ser para alcanzar un equilibrio en beneficio mutuo. Porque lo que llena la copa es mucho más que vino; es el resultado de generaciones anteriores que desarrollaron el conocimiento y la experiencia, la paciencia y el esfuerzo, la continua reinvención y el mínimo impacto. Cultura y legado. Vida.

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