EL VINO COMO INSPIRACIÓN LITERARIA

Quizás sea el ciclo del vid, metáfora y paradigma de las distintas etapas del ser humano, y es, por lo tanto, un elemento inspirador y una fuerza motriz en las distintas modalidades literarias.

 

 

Porque el vino y su cultura han sido poderosas armas de creación y creatividad a lo largo de la historia y de nuestro desarrollo como sociedad, que necesita de la cultura para comprenderse a sí misma. La naturaleza como espejo. La letra escrita como reflejo. Basta con acercarnos a los clásicos para entender la importancia de la cultura del vino en la creación literaria:


 

La Ilíada de Homero (s. VIII aC.) está considerada como la obra literaria occidental más antigua de la que se tiene constancia. En ella, su protagonista Ulises añora “el paisaje de vides verdes que abundan en Ítaca”. También, Publio Virgilio (70 aC -19dC), considerado el poeta nacional de Roma, deja para la posteridad en sus Geórgicas, sabios consejos para el cultivo de la vid y diferentes trabajos de campo.


 

Omar Khayyam (Persia 1040-1125) es sin duda el poeta por excelencia y el que más versos ha dedicado a la vid y su fruto. Pero si hablamos de clásicos, en el “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” del eterno Cervantes abundan las referencias a la viña y el vino. Y no puede ser de otro modo ya que la Mancha siempre ha sido tierra de vides.


 

La tradición se perpetua hoy en la literatura contemporánea, con títulos de referencia para amantes del vino y la lectura. 


 

La fuerza de un destino” Ed. Planeta, de Martí Gironell (galardonado con el premio de novela Ramon Llull 2018) nos descubre la increíble vida de Jean Leon. Una trayectoria vital que ejemplifica como ningún otro la consecución del sueño americano. Voluntad, determinación, sentido de la aventura, éxitos y fracasos. La vida de un hombre que ya es leyenda y forma parte del imaginario colectivo del Universo Vino. 

 

Portada del libro: “La fuerza de un destino” del escritor: Martí Gironell


 

La elaboración de vino como aventura, como salvación y redención. La Bodega, Roca Editorial, de Noah Gordon, un tributo a nuestras vides y paisajes, un joven huido de la justicia pese a su inherente inocencia decide volver a casa para emprender el viaje de su vida. Elaborar buen vino. Un contexto de vides y naturaleza que alberga una sucesión de personajes intensos, fuertes. Humanos.

 

Portada del libro: "La bodega” del escritor: Noah Gordon



 

La Espada y la Semilla, ed. Grijalbo, de Jordi Nogués. Una obra de un rigor histórico espléndido que reconstruye un momento clave de la historia catalana cuando después de la victoria de Ramon Berenguer IV contra Al-Muzaffar en Lleida en el año 1149, se empiezan a repoblar las tierras entre el Ebro y el Llobregat que se conocerán con el nombre de Cataluña Nueva. El castillo y granja fortificada de Milmanda se erige como testigo, marco referencial y personaje. El inicio de una reconquista viticultural que sienta las bases de la tradición del vino en la región, que hoy conocemos. 

 

Portada del libro: "La espada y la semilla” del escritor: Jordi Nogués


 

Un reto, una cata. Personajes tan dispares como feroces y retorcidos. En La Cata, ed. Nórdica Libros, de Roald Dhal, el autor nos propone una suerte de mirada íntima a la complejidad del ser humano, alrededor de una cata a ciegas como único contexto y marco referencial.

 

Portada del libro: "La cata” del escritor: Roald Dahl


 

La lista sería inabarcable, porque vino y letras, vino e historia caminan de la mano.  

Ver comentarios

Para dejar comentarios debes estar registrado e iniciar sesión

Inicia sesión o registrate