PIRENE

Origen ancestral, reconocimiento de vanguardia

La variedad ancestral pirene, acunada y enraizada en la finca de Sant Miquel de Tremp, en el pre Pirineo catalán, es uno de los doce vinos que más impresionaron al reputado crítico de vinos del New York Times, Eric Asimov, acorde con el artículo ‘Our Critic’s Best Wine Moments of 2019’ (inglés), por su interés enológico y su capacidad para afrontar el cambio climático.”

 

 

Así, en ocasión del reciente reconocimiento, desgranamos las particularidades que han hecho de la pirene vinificada, uno de los destacados de Mr. Asimov en su viaje en busca de las mejores elaboraciones del mundo.

 

 

Pirene, un hogar en las alturas

La comarca del Pallars Jussà, en la provincia de Lleida, ubicada en la parte más septentrional de la DO de Costers del Segre, es hoy una pequeña gran desconocida. Aquí, la variedad se cultiva en la finca que Familia Torres posee en Tremp, en el Pre-Pirineo catalán, a 950 metros de altitud.

 

 

Viñedos de Sant Miquel (Tremp), donde se cultiva la variedad pirene.

Viñedos de Sant Miquel (Tremp), donde se cultiva la variedad pirene.

 

 

Las condiciones climáticas se amoldan a las propias de los climas continentales, sumando la influencia de la proximidad de los Pirineos. Hablamos de un clima seco, con presencia de lugares bajo condiciones extremas, con mínimas bajo cero en invierno y máximas que rozan los 40 grados centígrados en verano.

 

 

 

Familia Torres sigue impulsando, con ilusión, el proyecto de recuperación de variedades ancestrales; un viaje vital entre la arqueología y la viticultura, que contribuye a recuperar nuestro patrimonio vinícola y su identidad olvidada.

 

 

 

Pirene 2018: El Vino

Para Asimov, “los grandes vinos crean recuerdos; dejan impresiones para reflexionar e historias para contar”.

 

 

Eric Asimov, en su visita el pasado mes de mayo, junto a Miguel Torres Maczassek, en Tremp (Pre-Pirineo).

Eric Asimov, en su visita el pasado mes de mayo, junto a Miguel Torres Maczassek, en Tremp (Pre-Pirineo). El crítico de vinos se interesó por el pasado, presente y futuro de la bodega, con especial atención a los proyectos de cambio climático.

 

 

Asimov describe a Pirene 2018 como un vino “brillante y vivaz, fresco, floral y herbáceo, delicioso y refrescante” y se pregunta por qué esta variedad había sido descartada durante tanto tiempo.

 

 

 

La variedad es poseedora de una carga colorante eléctrica, brillante y preciosa, con un alto nivel de taninos. En nariz exhibe holgada fruta roja, seductora y viva, notas florales y herbáceas con un toque especiado que genera una suerte de organicidad estructural muy expresiva. El paso por boca es elegante y sorprende por su textura y finura, de un frescor vivo e intenso que acompaña hasta el final.

 

 

Asimov visitó los viñedos de Familia Torres el pasado mes de mayo para conocer cómo se está adaptando la bodega familiar al nuevo escenario climático, así como su contribución para reducir las emisiones de CO2, que posteriormente recogió en el artículo ‘Freshness in a Changed Climate: High Altitudes, Old Grapes’ (inglés). Los viñedos de altura y las variedades ancestrales son dos de las medidas con las que Familia Torres prevé afrontar las altas temperaturas y la sequía que acarreará el cambio climático.

Ver comentarios

Para dejar comentarios debes estar registrado e iniciar sesión

Inicia sesión o registrate