Cuanto más cuidamos la tierra, mejor vino conseguimos

Habitamos un planeta maravilloso, con una característica fundamental que lo hace insólito en el universo conocido: su sistema climático. La atmósfera  hace posible la vida en la Tierra, por eso proteger el clima es una de las mejores maneras de conservar la naturaleza y su fascinante biodiversidad.

 

La radiación solar, los océanos, la actividad volcánica o la superficie de los hielos son algunos de los elementos que interactúan de manera natural con la atmósfera terrestre e influyen en el clima de la Tierra, que ha cambiado muchas veces a lo largo de la historia.

 

Con el avance de la industrialización, a partir del siglo XIX surge un fenómeno ajeno al sistema climático capaz de alterar la atmósfera y cambiar el clima: el aumento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) asociadas a la quema de combustibles fósiles, como el petróleo, el gas natural y el carbón.

Cómo nos afecta el cambio climático 

El aumento de las concentraciones de CO2 por la actividad humana está acentuando el efecto invernadero, provocando el actual calentamiento global y alterando el sistema climático en su conjunto.

 

Como consecuencia, la temperatura media del planeta ha aumentado en casi un grado centígrado desde inicios del siglo XIX, provocando un incremento de la frecuencia y la virulencia los fenómenos naturales extremos: sequías, huracanes, incendios o inundaciones, entre otros. Concretamente en Cataluña, hemos sido testigos de un aumento de 1,2oC en la temperatura media en los últimos 50 años.

 

La viticultura es una tradición milenaria que ahora se enfrenta al mayor reto de su historia: adaptarse al nuevo escenario climático para asegurar su continuidad, tal como la entendemos hoy .

 

La vid es una planta extremadamente sensible a los cambios de temperatura, una variación que afecta directamente al viñedo y provoca un avance de las vendimias, lo que, a su vez, podría llegar a influir en la calidad de los vinos.

 

Ante la constatación del aumento gradual de las temperaturas, en 2007 decidimos intensificar las actuaciones orientadas al cuidado de la tierra y la protección del medio ambiente y establecimos la lucha contra el cambio climático como uno de los ejes principales de nuestra política ambiental.