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Sugerencias

Preguntas frecuentes

Estas son las preguntas más frecuentes que nos plantean. Si no encuentras la respuesta a cualquier tema que te interese, haz clic en "Formula tu pregunta al enólogo", te contestará con mucho gusto.

  1. Con qué tipo de vino puedo acompañar el chocolate?
  2. Cual es la forma correcta de degustar y preparar una copa de brandy Torres 20 o Jaime I?
  3. ¿Engorda el vino?
  4. Qué vino son los más apropiados para acompañar los platos de ahumados?
  5. La compra de un vino: ¿en qué fijarse?
  6. ¿De qué se visten los vinos?
  7. ¿Qué vino escojo para una cena romántica?
  8. Mi jefe me ha invitado a cenar, ¿Qué vino llevo?
  9. ¿Qué vino pido cuando viajo?
  10. ¿A qué huelen los vinos?
  11. ¿Qué es un vino ecológico?
  12. En casa, ¿Dónde guardo el vino?
  13. ¿Cuánto tiempo ha de conservarse un vino?
  1. Con qué tipo de vino puedo acompañar el chocolate?

    Tradicionalmente, el vino tinto no se considera un maridaje ideal para el chocolate; al contrario, es uno de esos matrimonios mal vistos por los sumilleres y expertos que recomiendan acompañar el chocolate con vino dulce.

    Sin embargo, los taninos del vino tinto tan temidos hasta ahora y responsables de reforzar el amargor del chocolate ya no son un obstáculo para disfrutar de los dos productos juntos. Chocolates cada vez más diversificados y más finos están a disposición del gran público y los vinos tintos con paladares potentes y de larga crianza se suavizan y permiten acompañar productos considerados hasta ahora como "enemigos".

    Además, es curioso ver como los productores de chocolate cada vez más, utilizan la terminología relacionada con el mundo del vino para valorar sus distintos productos (% de cacao en la composición del chocolate, origen de la planta, notas de cata,...).

    Tanto ellos como nosotros pensamos que el maridaje del buen chocolate con el vino puede ser una exquisitez.

    Para acompañar un Gran Sangre de Toro, aconsejamos un chocolate negro no demasiado amargo y muy aromático, tipo caribe ( notas tostadas, avellanas...). Eso si, el Gran sangre de Toro tendrá que ser de las ultimas añadas ( 2005-2006). Cuando envejece (más de 7 años), se complementa mejor con carne en salsa.

  2. Cual es la forma correcta de degustar y preparar una copa de brandy Torres 20 o Jaime I?

    Las reglas para catar los espirituosos y aguardientes difieren bastante de las utilizadas en la cata de los vinos.

    Ante los 11, 14, 16 e incluso 18 grados de alcohol que pueden tener los diferentes tipos de vinos, los aguardientes jóvenes, recién salidos del alambique rebasan los 70º o en algunas ocasiones, situándose entre 40-45º los envejecidos y/ o rebajados, con algunas excepciones que superan esta graduación.

    La acción de un alcohol de 60-70º en los labios produce hinchazón e insensibilidad palatal.

    El grado alcohólico es el principal componente que hace que los aguardientes no se puedan beber/ paladear igual que los vinos.

    Torres 20 es un brandy elaborado con las variedades Parellada y Ugni Blanc en Cataluña. Torres 20 se parece más a un Cognac francés. En la clasificación, se puede comparar a un Cognac X.O o vieille reserve, etc... En 1997 y en 2006 nuestro brandy Torres 20 venció en el famoso"international wine and spirit competition"a los mejores cognacs y brandies del mundo.

    Como beberlo.

    -Copa de cristal transparente y fino.
    -Copa balón de tamaño normal.
    -Servir una cantidad tal que al poner la copa en la nariz, el Brandy no se derrame.
    -Con la mano se puede calentar, de manera que los aromas van saliendo lentamente. No es aceptable hacerlo artificialmente.

    Cada uno de nuestros brandies tiene unas características específicas que le hace muy distinto e incomparables a los demás. Podemos decir que Torres 20 y Jaume I tienen en común el hecho que son brandies para tomar con tranquilidad y tiempo al final de una buena comida. Son brandies muy nobles que ofrecen bello color y finos aromas.

  3. ¿Engorda el vino?

    Casi todos sabemos que el vino procede de la fermentación del zumo de la uva, pero lo que seguro mucha gente desconoce es su composición: el componente principal es el agua (aproximadamente 85%), seguida del alcohol etanol (entre un 11 y un 14%) y de otros elementos como ácidos (por ejemplo tartárico y málico), polifenoles, proteínas o vitaminas (no olvidéis que proviene de la fruta así que tiene por ejemplo Vitamina C y B2). Fijaos que nadie ha hablado de grasa. Pero esto, desgraciadamente, tampoco quiere decir que no engorde... Ya nos dicen los médicos que lo único que no engorda es ¡lo que dejamos en el plato!


    El vino no es una bebida baja en calorías, definitivamente no es un alimento "light", pero en una dieta saludable se puede incluir una o dos copas de vino. De hecho es uno de los alimentos básicos de nuestra famosa Dieta Mediterránea. Incluso la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria incluye el vino como alimento recomendable dentro de una dieta sana. La principal fuente de calorías del vino proviene de su graduación alcohólica, es decir, del alcohol etanol. Caloría arriba, caloría abajo, podemos calcular que una copa de vino contendría entre 80 y 100 calorías (sumadle alguna más si se trata de un vino dulce). El problema viene cuando no quemamos estas calorías. Y ante esto la mejor receta es evitar el sedentarismo y hacer algo de deporte.

  4. Qué vino son los más apropiados para acompañar los platos de ahumados?

    Generalmente los productos ahumados se maridan bien con los vinos que han tenido una crianza de madera bien marcada.

    Después, depende del alimento que queremos maridar con el vino. El típico salmón o trucha iría bien con Atrium chardonnay, Milmanda, Viña Gigi de Jean Leon o un chardonnay de Marimar Estate.

    Si se trata de carne, se ha de buscar vinos tintos con el carácter mediterráneo bien marcado, ya que naturalmente aportan unas notas ahumadas. Un Salmos ( D.O.C Priorat), un Nerola tinto ( D.O. Catalunya) o simplemente un Sangre de Toro ( D.O. Catalunya) según el tipo de carne que vamos comer.

    Por supuesto, no nos podemos olvidar de los rosados aunque no suelen tener crianza de roble, tienen estos aromas a especias, hierbas aromáticas que combinan bien con la potencia en boca del ahumado. Aconsejamos De Casta.

    El mundo de los quesos es tan grande y tan diversificado que no se pueden dar indicaciones seguras para maridar bien quesos ahumados y vinos. Nos atreveríamos a decir que iría mejor un blanco con los quesos "jóvenes" y tintos de larga crianza con los quesos muy curados. Pero depende tanto del tipo de leche utilizado como de la propia elaboración del queso, no podemos dar más indicaciones sin arriesgar equivocarnos.

  5. La compra de un vino: ¿en qué fijarse?

    Cuando vamos a comprar un vino muchas veces nos surgen dudas de cual es la mejor elección en función del uso que le vamos a dar, es decir, según que tipo de comida o velada va a acompañar. Pero sea cual sea el caso, conviene seguir una serie de consejos importantes sea cual sea el vino que vayamos a comprar. Es importante fijarse en ciertos aspectos que nos ayudarán a decidir.

    Lo primero que debemos tener en cuenta son las condiciones de almacenaje del establecimiento. Podemos definir dos tipos de establecimientos de venta de vino: los supermercados o grandes superficies y las tiendas especializadas. Aunque es cierto que es más conveniente que todos los vinos se conserven en posición horizontal y no expuestos directamente a ninguna fuente de luz, en los supermercados no se cumplen estos requisitos pero hay que decir que los vinos que encontramos en un supermercado son vinos de consumo rápido y con mucha rotación, es decir, que las botellas no están en el estante mucho tiempo por lo que esos dos requisitos de almacenaje no afectan tanto; en el caso de las tiendas especializadas encontraremos vinos más delicados y particulares que necesitan más tiempo de envejecimiento en botella para mejorar sus cualidades y en este caso sí es importante encontrarlos en posición horizontal y no expuestos a la luz de un foco o a la luz solar.

    Cuando cojamos la botella debemos mirar el color del vino: no debe presentar un color oxidado. ¿Cómo sabemos si el vino presenta este color?: pues los vinos blancos oxidados tienen un tono más dorado, ámbar y marrón, los vinos rosados cuando están oxidados presentan un color anaranjado o cobrizo y los vinos tintos un color teja. Cuando el cristal de la botella sea transparente más fácilmente podremos ver si el vino tiene o no ese color oxidado.

    Por ejemplo, si en el 2010 encontramos en una tienda un VIÑA SOL del 2002, al ser un vino blanco joven que se debe consumir al año siguiente de la vendimia (que es cuando presenta un color amarillo pálido y aromas frescos a manzana verde y a hinojo), veremos que el vino ha "caducado", es decir, presentará un color extremadamente dorado y el aroma habrá perdido su frescura. En este caso recomendamos buscar una añada más reciente.

    Por otra parte hay que fijarse en el vestido del vino: que lleve cápsula para proteger la entrada del aire y que ésta se encuentre en buenas condiciones y que lleve etiqueta que identifique el origen.

    En las etiquetas deben aparecer una serie de datos de forma obligatoria como son: el nombre o marca, el registro embotellador, expedidor o importador, el volumen , el grado alcohólico, el número de lote, etc.

    Otros datos como el tipo de producto (seco, dulce, etc.), la añada, la variedad, los premios y el método de elaboración pueden aparecer, dándonos más información sobre el vino, pero no es obligatorio que esos datos aparezcan en la etiqueta.

    Seguid estos consejos a la hora de comprar para garantizar el éxito de la elección.

  6. ¿De qué se visten los vinos?

    Un vino empezamos a disfrutarlo cuando prestamos atención a los diferentes colores que muestra al servirlo. Es por tanto una parte importante de la cata, previa al olfato y al gusto.

    De su aspecto, podemos obtener muchas conclusiones, siendo la más importante el estado de envejecimiento del vino y su conservación, que podemos conocer fijándonos en el borde de la copa.

    Así, si tomamos un vino blanco joven como el Viña Sol, mostrará unos reflejos amarillos verdosos con sensaciones aceradas como característica positiva de su conservación. Este tipo de vinos blancos no deben mostrar nunca reflejos dorados intensos, propios de vinos blancos envejecidos en madera como el Gran Viña Sol. Sin embargo, algo en lo que deben de coincidir tanto los blancos jóvenes como los envejecidos es que se deben mostrar brillantes y vivos.

    El matiz en los vinos tintos nos informa también de su edad. Vinos como Atrium Merlot, con un paso breve por madera mostrará un ribete violáceo que se irá tornando primero granate y después naranja con el paso de los años. Vinos con un mayor envejecimiento en madera pueden aparecer directamente con tonos granates o teja pero su evolución de color con la guarda en botella será mucho más lenta.

    En el caso de los rosados, es muy similar a los vinos tintos. El vino Santa Digna Rosé de la reciente añada 2009 se muestra con un matiz violeta que se tornará a tonos salmón al final de su vida.

    Por tanto, no pasemos por alto disfrutar del color de un vino ya que nos puede decir rápidamente el estado de salud del mismo. Eso sí, recuerda siempre utilizar un fondo blanco para no modificar tu percepción y por tanto, llevarte a engaño.

  7. ¿Qué vino escojo para una cena romántica?

    Febrero es el mes romántico por excelencia. La mayoría de países y culturas celebran el día de los enamorados, San Valentín. Una tradición típicamente occidental que ya se remonta a la Antigua Grecia y a Roma.

    En China y en Taiwán, desde los años 80, San Valentín sufre un aumento de popularidad importante, particularmente entre los más jóvenes. Una tradición relativamente nueva, porque allí se celebra "Qi Qiao Jie" cuya fecha es el 7 del séptimo mes del calendario lunar. San Valentín también se ha hecho notorio en la India y en Paquistán.

    En Japón se celebra desde mediados del siglo XX, impulsado en un principio por la compañía de chocolates Morozoff en 1936. Resulta curiosa ésta celebración nipona por el hecho de que son las mujeres quienes regalan chocolates a los hombres, ya sean sus familiares, amigos o compañeros de trabajo. En compensación los hombres devuelven el detalle un mes después, el 14 de marzo, White Day, día en el cual se suelen regalar chocolates blancos, malvaviscos o cualquier obsequio de color blanco, incluso ropa interior.

    Y es que seducción, romanticismo y amor son palabras y a la vez sentimientos muy unidos y placenteros que a todos nos gusta celebrar y sentir. Y el vino contribuye a ello. De hecho, todos los vinos son románticos pero para ocasiones muy especiales, y sobre todo si es la primera cita, proponemos dos vinos blancos que nos remiten directamente a la pasión, debido a que su sutil dulzor y su paso por el paladar estimulan nuestra parte más sensorial.

    Nuestro vino San Valentín nos recuerda que no se necesitan fechas para celebrar "Saint Valentine's Day". Es ideal para mariscos y crustáceos de carne suave, como almejas y centollos. Alimentos afrodisiacos que pueden contribuir a aumentar el deseo e incitar al amor.

    Y si queremos seducir y ser seducidos a la vez, os recomendamos el Viña Esmeralda. Un vino delicado, elegante y aromático. Excelente con los mariscos, sublime con el coctel de aguacate y mariscos; así como con los pescados, los patés y arroces marineros.

  8. Mi jefe me ha invitado a cenar, ¿Qué vino llevo?

    Inevitablemente, en la carrera de todo empleado, llega el momento en que el jefe propone un plan fuera del horario laboral. De todas las opciones, la peor, es la invitación a una cena en su casa: nos tememos la decoración, la conversación con su pareja, los críos repelentes... Así que empecemos por aligerar el ambiente y relajar nuestras tensiones, y que mejor que un vino para romper el hielo.

    Hay una regla infalible que dice que todos los jefes son carnívoros; además, su afición por el vino tinto suele ser directamente proporcional al cargo que ostenta. Así que por lógica deductiva, para no errar, optemos por un tinto potente y clásico (no es el momento de hacer experimentos).

    Dependiendo de nuestro presupuesto (y nuestro sueldo), podemos optar por un Jean Leon Gran Reserva o un Mas la Plana, y si de verdad queremos ese ascenso, nada de rodeos: un Vega Sicilia o un Grans Muralles.

    Ahora bien, os advertimos que si el jefe es un sibarita, tendrá ya dispuesto el maridaje perfecto para su cena, y, nada más inoportuno que estropeárselo obligándole a abrir nuestra botella.

    Sugerencia, un vino dulce para el postre; escoged uno de esos de origen insólito y elaboración curiosa, por el que cualquier gourmet se pirraría. Un vino de podredumbre noble (sea un Tokay húngaro, como el Oremus, un Sauternes, como un Château Lafon, o un Vendimia Tardía de Chile), o bien un vino de hielo o Eiswein alemán (de la familia Egon Müller, por ejemplo). Sutiles y exquisitos, su elección será todo un golpe de efecto.

  9. ¿Qué vino pido cuando viajo?

    Los buenos viajes son los que comienzan desde el mismo momento en que uno recupera la maleta del altillo y al cerrar la puerta de casa se tiene esa increíble sensación de VACACIONES... Un buen viaje, como no, aporta experiencias y sensaciones que nunca dejan indiferente, incluyendo aquí los vinos. La verdad es que depende donde viajemos y cuando lo hagamos, conocer y probar nuevos vinos puede convertirse en un placer o un horror. Damos por seguro que en cualquier región vinícola tradicional, encontraréis excelentes vinos pero también otros que& no tanto. Podéis ser osados y arriesgaros pidiendo uno al azar, pero aquí os damos unos consejos para evitar desgraciados errores.

    En primer lugar hay que dejar claro que no todas las zonas pueden producir buenos vinos. La vid tiene unas exigencias climáticas que recomiendan cultivarla entre los paralelos 30 y 50 de ambos hemisferios. Fuera de estas zonas, la vid no se aclimata y los resultados, digamos que, suelen ser bastante mediocres.

    Luego está el tema de las variedades: hay muchísimas. Pero no todas son iguales: las hay mejores y peores; las hay que soportan mejor el frío, o las lluvias, o el sol& Las variedades autóctonas son las que a lo largo de los siglos mejor se han adaptado a un determinado suelo, clima& son originales, distintas y representan ese territorio más allá de tecnologías y modas.

    Por último, tened en cuenta que los elaboradores con cierta tradición, las bodegas familiares tienen la ventaja de la experiencia y el conocimiento de la tierra que se ha ido transmitiendo de padres a hijos durante años; por eso, suelen ser vinos que expresan perfectamente la tierra de donde vienen y el espíritu y la filosofía de la familia que los crea.

  10. ¿A qué huelen los vinos?

    Cada vez que disfrutamos de un vino son muchos los aromas diferentes que nos activan el sentido del olfato. Pero, ¿sabríamos identificar su origen?

    Los aromas se dividen en tres tipos, primarios, secundarios y terciarios - todos naturales y provenientes de algún momento en la elaboración del vino.

    Los primarios corresponden al origen del vino y nos hablan de la variedad de la uva, del viñedo, del clima, del suelo... Por ejemplo podemos encontrar aromas de frutas tropicales como el lichi, que identificamos con la variedad Gewürztraminer usada en el Viña Esmeralda.

    Los secundarios son los producidos durante la elaboración. ¿Nunca te has preguntado de donde viene el aroma de pan de muchos vinos como el champagne? Se trata de un aroma producido por la levadura durante la fermentación alcohólica y que relacionamos con aromas de panadería porque es la misma levadura que se utiliza para fermentar la masa de pan.

    Los aromas terciarios son los producidos durante el envejecimiento en la barrica y su posterior guarda en la botella. Así es fácil encontrar en el vino Mas La Plana aromas tostados y de especias que nos hablan de su crianza de 18 meses en roble francés junto a otros como el cuero, producidos durante su posterior envejecimiento en la botella. Estos últimos constituirán el bouquet definitivo del vino.

    Todos ellos nos configuran la complejidad de un vino. Y no te desesperes si al principio te cuesta identificarlos, es cuestión de entrenamiento. Un consejo: dedica un poco de tiempo a oler las cosas cotidianas y pronto tendrás un banco de datos aromático que te permita reconocer los aromas del vino.

  11. ¿Qué es un vino ecológico?

    Es un vino que se empieza a elaborar en el viñedo, ya que debe ser abonado con abonos orgánicos naturales, como pueden ser sarmientos triturados, estiércol de animal y compost.

    Quedan totalmente prohibidos los abonos nitrogenados minerales. Tampoco se permite tratar la viña con plaguicidas de tipo sistémico y solamente se autorizan aplicaciones de cobre, azufre, la lucha biológica, etc.
    En la bodega principalmente no se puede superar cierto nivel de sulfuroso (compuesto que se añade durante el proceso de vinificación y envejecimiento) ni añadir levaduras no autóctonas (necesarias para la fermentación) de la zona donde se ha obtenido la uva.

    ¿Como sabemos si un vino es auténticamente ecológico?

    Todo debe ser certificado por un organismo autorizado como por ejemplo en Cataluña, por el Consell Català de la Producció Agrària Ecològica (CCPAE). Aparece un adhesivo en los envases que certifica.

    ¿Qué me aporta tomar un vino ecológico?

    No se trata de vinos de mejor o peor calidad, los podemos disfrutar la misma manera que un vino tradicional. Aunque el vino siempre se ha elaborado de una forma natural, si buscamos ir más allá, pues un vino ecológico será para nosotros.

    ¿En Torres qué estamos haciendo?

    Elaboramos vinos ecológicos en Chile, lanzados al mercado en 2008 como Tormenta, y todos los de Marimar Estate, elaborados 100% con uva que proviene de cultivo ecológico desde la añada 2005.
    También tenemos en el mercado los vinos Nerola, elaborados bajo esta certificación.

  12. En casa, ¿Dónde guardo el vino?

    Está claro que el que mejor sabe guardar nuestros vinos es el bodegero o el tendero donde solemos hacer la compra. Sobretodo en el caso de los blancos jóvenes y los rosados, que por su frescura son vinos que deben venir recien embotellados y consumirse lo antes posible. Para los vinos que se pueden guardar más allá de unos pocos meses (los tintos y algunos blancos de crianza), podemos plantear coleccionarlos en casa, en los siguientes lugares:

    - En una habitación subterránea, o sótano
    - En un cuarto climatizado
    - En un armario climatizado (climacava, o nevera especializada)

    Sea cual sea el lugar, existen unas reglás básicas para que nuestro vino evolucione favorablemente en botella:

    - Mantener una temperatura siempre constante, de entre 12 y 15ºC
    - La humedad no debe superar nunca el 90% y lo mejor es que esté entre 70 y 75%
    - Debe estar a oscuras con poca luz artificial, preferiblemente proveniente de bombillas incandescentes de pocos vatios
    - Es mejor que esté lo más alejado posible del ruido, para evitar las vibraciones que éste produce. Tampoco debe estar cerca de olores fuertes.
    - Para mantener el corcho en buen estado, las botellas deben permanecer acostadas horizontalmente para evitar que los tapones se sequen y agrieten.

    En cuanto al tiempo que podemos guardar nuestro vino, hay que fijarse en la contraetiqueta de la botella, donde encontraremos los mejores consejos. De todas maneras, es conveniente, cuando se ha realizado una compra de varias cajas de un vino tinto determinado, proceder a su degustación cada seis meses. El vino irá mejorando paulatinamente hasta llegar a un punto en que parece que esta evolución se detiene. Entonces es recomendable proceder a beber el vino en un plazo no superior a un año.

  13. ¿Cuánto tiempo ha de conservarse un vino?

    Normalmente los vinos rosados deben consumirse cuando todavía son jóvenes y afrutados. Por lo tanto no conviene guardar la botella más de seis meses, como máximo.

    En cambio, por regla general, un vino blanco puede conservarse hasta uno o dos años, como máximo. Pasado este tiempo, al degustarlos, los encontraremos menos frescos y afrutados.

    Un vino blanco fermentado en barrica o un tinto excepcional pueden disfrutarse perfectamente en el momento de su compra. Y si dispones de una pequeña bodega también puedes optar por conservarlos durante algún tiempo. Descubrirás nuevas sensaciones y matices en boca y nariz.

    También es conveniente, cuando se ha realizado una compra de varias cajas de un vino tinto determinado, proceder a su degustación cada seis meses. El vino irá mejorando paulatinamente hasta llegar a un punto en que parece que esta evolución se detiene. Entonces es recomendable proceder a beber el vino en un plazo no superior a un año. En cualquier caso, si no se dispone de una cava o armario isotérmico adecuados, lo mejor es mantener un stock reducido de vinos.

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